jueves, 29 de octubre de 2009

8. JUSTICIA CIEGA

- Ya no soy poli, Tom... ¿Qué puedo hacer?
- No sé... Jerome me dijo que te llamara, que tú sabrías... ¿Coincidiste con él en la gasolinera?
- ¿En qué gasolinera?
- En la del supermercado, donde lo detuvieron...
- Ah... Pues no sé... Sé que le vi hace poco, sí, pero... Es que he tenido una semana muy jodida, Tommy... Y, no sé... No sé nada.
Y era cierto. Sabía que había visto a Jerome, con su camiseta de fútbol, pero no recordaba dónde.
- El número de la camiseta... ¿a quién pertenece?
- John, es importante... Le va a caer un paquetazo...
Smith miro al techo, pensativo. Estaba sólo en casa y quería masturbarse con una revista que había comprado en una tienda, junto a la pescadería. Pero Tom había decidido ponérselo difícil, con esa visita tan inoportuna.
- A ver, Tóm... ¿No estaba haciendo terapia?
- Sí, pero ahora no quiere saber nada de eso, me dijo que tú...
- ¡No puede dejar la terapia, joder! El fiscal se lo comerá si no ve muestras de redención...
- No entiendo.
- Pues tendrás que hacerlo: Jerome es la prueba más clara de que no es posible reinsertar a un individuo peligroso.
- Jerome no es peligroso, vamos... Le conoces desde que erais críos...
- Sí, sí... pero no soy juez. Ni poli. Ni nada... Y lo que importa es que se puso a repartir, y se quedó solo... Nadie velará por él... Es así de jodida esta vida, hijo... Si fuera un militar... o un poli... sería el puto amo, ¿entiendes? Sería un puto gladiador... pero...
Y no supo qué más decirle.
Tom se levantó y se acercó a la puerta.
- Es que... Lo han despedido...
- ¿Ah, sí?
- Tenía un contrato especial... y ahora... La putada es que era el único que tenía ingresos. Vamos a perder el alquiler... Y los chicos no tienen para comer...
John no se planteó siquiera que le estuviera pidiendo dinero. Tomo aire, se acercó a él y le puso la mano en el hombro.
- Tommy, amigo... Tu cuñado la ha cagado. Pero tú puedes arreglar las cosas... ¿Saber qué quiero decir?
- No... eh...
- Mira, ya no soy poli... así que te voy a dar un consejo: roba.
- ¿Cómo dices?
- La ley, el orden... están bien; son necesarios para aplacar el instinto animal y vivir en sociedad. Pero cuando un negro como tú no tiene para dar de comer a su familia... Me cago en Dios y en todos los putos senadores... No llores, no supliques: coge lo que te falte. Eso lo dijo Martin Luther King, ¿no?
- No sé, no creo que...
- Pero no la cagues con Jerome. Él es puro músculo, pero cero cerebro... Elije una buena zona, el barrio latino, por ejemplo... Abre una de las lonjas y... En fin... Ya me entiendes...
- Pero... Joder...
- No seas marica, tío...
- ¿Y si me pillan?
- Están todo el día fumando mierda, y la poli no pasa por ahí ni para cagar... Es el lugar perfecto. Hazme caso, cojones...
Sonó el móvil. Era Gordon.
- ¿Gordon?.. Sí, sí... Lo del banco fue una cagada... Lo sé, lo sé... Eh... Ahora estoy con un cliente, te llamo en un rato...
Tom lo miró extrañado.
- Vuela amigo, y no te preocupes. No te cogerán...



Vídeo tomado de Pajarracos, que puedes descargar aquí.

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